Cuando una persona fallece, sus bienes, derechos y obligaciones pasan a formar lo que se conoce como caudal hereditario, es decir, tanto el patrimonio ya sean bienes o deudas que será transmitido a sus herederos. Ahora bien, este patrimonio no se reparte automáticamente sin necesidad de trámites, sino que es necesario realizar un proceso jurídico imprescindible: la partición de la herencia.
En este artículo te explico de forma clara qué es la partición del caudal hereditario, cómo funciona y qué opciones existen para llevarla a cabo.
¿Qué es la partición del caudal hereditario?
La partición de la herencia es el procedimiento mediante el cual se adjudican bienes concretos a cada heredero, sustituyendo la cuota o participación abstracta que tenían sobre el conjunto de la herencia por una titularidad real, específica en pago de su parte hereditaria. Con la partición de la herencia se pone fin a la participación indivisa sobre el patrimonio hereditario en su conjunto que exista hasta el momento de realizar la partición. Es decir, con la partición y adjudicación del caudal hereditario se pone fin a la comunidad hereditaria, de modo que tras la partición cada heredero será dueño de determinados bienes.
¿Qué incluye el caudal hereditario?
El caudal hereditario está formado por todo el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que deja una persona al fallecer.
Para calcularlo correctamente es importante tener en cuenta tanto los inmuebles, el dinero, acciones, etc., todo aquellos bienes que suman el activo, así como todos aquellos que restan como son el caso de las deudas existentes. Con todo ello se realiza el inventario del patrimonio neto que se tendrá en cuenta a la hora de hacer la repartición entre los herederos.
¿Qué efectos tiene la partición de la herencia?
El principal efecto jurídico de la partición de la herencia es que cada heredero pasa a ser propietario de los bienes que se le adjudican, ya sean en su totalidad o en el porcentaje que corresponda. De modo que con la partición la comunidad hereditaria existente con la herencia yacente queda extinguida. Cada heredero se adjudica su parte de la herencia evitando futuros conflictos sobre el uso o disposición de los bienes. En resumen: con la partición de la herencia el derecho abstracto pasa a ser un derecho concreto sobre bienes determinados para cada heredero.
¿Quién puede realizar la partición de la herencia?
La partición puede llevarse a cabo por distintas personas, dependiendo del caso:
1. El testador
Puede dejar hecha la partición en el testamento, indicando qué bienes corresponden a cada heredero según sus disposiciones testamentarias, tal y como así lo haya establecido.
2. Los herederos
Si todos están de acuerdo, pueden realizar una partición amistosa ante notario. Es lo más recomendado, más rápido y menos costoso. Siempre es mejor de común acuerdo realizar la partición de la herencia de forma consensuada que convertir el trámite en un acto litigioso.
3. El contador-partidor
Designado por el testador o por los herederos como es el caso del contador partidor dativo, quién se encarga de hacer el reparto.
4. El Notario o el Letrado de la Administración de Justicia.
Cuando no hay acuerdo entre los herederos, se recurre a realizar requerimiento notaria mediante un procedimiento notarial previsto legalmente o se acude a un procedimiento judicial, ya que también se podrá hacer la partición a través del Juez en el supuesto de que no se haya solicitado el nombramiento de contado partidor dativo y no exista se haya llegado a un acuerdo entre los coherederos.
Tipos de partición de herencia
Podemos distinguir principalmente tres formas de dividir el caudal hereditario:
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Partición voluntaria o extrajudicial: Se realiza de mutuo acuerdo entre los herederos.
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Partición realizada por el testador: Queda establecida en el testamento por parte del testador.
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Partición judicial: Se tramita cuando existen conflictos o falta de acuerdo.
Fases del proceso de partición
Aunque puede variar según el caso, la partición suele seguir estos pasos:
1. Inventario de bienes: Se contabilizan todos los bienes y posibles deudas que integran la herencia.
2. Valoración: Se determina el valor económico de cada bien.
3. Liquidación: Se descuentan deudas, gastos e impuestos.
4. Adjudicación: Se reparten los bienes entre los herederos conforme a su cuota.
Problemas frecuentes en la partición de herencias
En ocasiones la práctica demuestra que la partición puede generar conflictos entre los herederos a la hora de realizar la herencia, especialmente cuando, no hay acuerdo entre herederos. Existen bienes indivisibles (viviendas, negocios, etc. Hay desigualdad o discrepancias en la valoración de bienes. Se discuten legítimas o donaciones previas realizadas por los herederos en las que se debe determinar si son colasionables o no o si afectan a la legitima y son inoficiosas.
Por ello, contar con asesoramiento jurídico es clave para evitar litigios y garantizar un reparto correcto. Desde Barberà Estudi Jurídic como abogados contamos con amplia experiencia en herencias. Puedes concertar una cita y le asesoraremos atendiendo a su caso.